Los ventiladores se fabrican para ser capaces de funcionar dando un caudal y una presión denominados generalmente "CONDICIONES DE DISEÑO" y que corresponden a las condiciones de funcionamiento más extremas que puedan preverse para la instalación a la que van destinados.
Una vez que el ventilador ha sido montado en su lugar de destino y comienza a funcionar, el punto real de trabajo, en cuanto a caudal-presión se refiere, varía respecto a aquel para el que el ventilador ha sido fabricado.
Por otro lado un ventilador necesita, por requerimiento de la instalación, trabajar en un amplio campo de caudales y presiones variables, correspondientes a distintas cargas de trabajo o variaciones del proceso de fabricación de la planta o instalacion. Es por ello necesario el uso de algún sistema de regulación.